RENDIRME O CONTINUAR


Hay 2 opciones, “Rendirme o Continuar”, es tan tentadora e interesante la primera que es la que ronda más veces en nuestra cabeza.

Hay momentos donde quisiéramos rendirnos de una vez por todas. En donde pareciera que por más esfuerzo que hagamos no veremos ningún cambio, y es más fácil pensar en que seremos vencidos que en vencer.

Yo he estado así y se que se siente sentir y tener el panorama de no poder más y querer dejar todo de una vez por todas.

Hace unos minutos antes de escribir este blog tuve la interrogante delante de mí: ¿Me rindo? O ¿Continuo?

Obviamente decidí seguir luchando, pero eso no quiere decir que no haya sentido el amargo sabor de la derrota o no haya percibido de cerca el olor del fracaso.

“Podemos perder batallas, pero jamás la guerra”
A veces  creemos que esa batalla es la ultima y terminaremos aniquilados, cuando en realidad esto no es una batalla si no una guerra la cual no hemos terminado.

La sensación de rendirte se ha apoderado de tu mente y no existe otro pensamiento que tirar la toalla y decir “no puedo más”

Quizá esa terrible sensación se ha apoderado de tu corazón, el cual palpita de una forma diferente, hay como una angustia y una indecisión. Por una parte, quisieras rendirte porque ya no puedes más, pero por otra parte sabes que “SIN DIOS NO ERES NADA”

No somos de los que nos rendimos si no de los que siguen luchando, tal vez este en una lucha donde vas perdiendo, pero aun así no decidas rendirte.

No creas que lo estas pasando son cosas difíciles que solo tú tienes, habremos millones de personas pensando que lo que estamos pasando son cosas muy difíciles y sin embargo seguimos confiando en que Dios hará algo.

"El pensamiento de rendirte no viene de Dios"

Así que sigue luchando, duele, cansa, cuesta, frustra, pero aun así debemos seguir con la cabeza en alto aun así todo este de cabeza, Dios te ayudará y te sacará de cualquier situación, mientras, avanza y no te detengas.

¡ÁNIMO!

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