EL SUSURRO DEL DIABLO
Cuando eres joven te ves expuesto a muchas tentaciones, pareciera que el diablo susurrara a tu oído dando las ideas de lo que deberías hacer, constantemente tienes una batalla en tu interior, muchas voces hablan y como en algunas películas e historias lo pintan, pareciera que hay un ángel diciendo lo bueno y un diablo diciendo lo malo, el susurro del diablo se llama "tentación" y a menudo en la vida de los jóvenes este susurro estará.
Cadenas televisivas presumen con todo orgullo su lema "solo se vive una vez", dando la idea que no tiene nada de malo hacer lo que quieras y rendirte a la tentación, total, si no vives hoy tu edad pronto no habrá manera de hacer lo que quieras.
Quizás tú también te veas expuesto a mucha presión. Tal vez te surjan continuamente situaciones en las que te veas tentado a hacer cosas que no debes. Es como si colgaras un cartel de "No molestar" en tu puerta y que aún así te llamarán a cada rato. ¿Sientes que algunas de estas tentaciones te "llaman" con frecuencia?
Si algo de esto te atrae, no pienses que por eso ya no puedes ser cristiano. Piensa, más bien, en que puedes aprender a controlar y vencer esos malos deseos. Para conseguirlo te servirá mucho saber por qué estás prácticas resultan tentadoras.
ENTENDIENDO LA TENTACIÓN
1. La imperfección: Como todos los seres humanos somos imperfectos, tendemos a hacer lo malo. Hasta cristianos maduros lo reconocen con franqueza. El apóstol Pablo dijo: "Cuando deseo hacer lo que es correcto, lo que es malo está presente conmigo" (Romanos 7:21). Esto demuestra que aún las personas más decentes deben luchar contra "el deseo de la carne y el deseo de los ojos" ( 1 Juan 2:16). La clave está en no darles muchas vueltas a esos malos deseos, pues la Biblia advierte que "el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado" (Santiago 1:15).
2. El entorno: Las tentaciones aparecen por todas partes. "En la escuela y en el trabajo, la gente habla de sexo todo el tiempo, además la televisión y el cine lo presentan como algo sublime y fascinante. Casi nunca te muestran el lado negativo. "Teresa sabe por experiencia cuánta presión pueden ejercer los compañeros y el mundo del entretenimiento. "Cuando tenía 16 años, me enamoré perdidamente. Mi madre se sentó conmigo y me dijo que no podía seguir así, o acabaría con un hijo. Me escandalizó que pudiera pensar eso de mí. Pero solo dos meses después quedé embarazada"
3. Los deseos propios de tu edad: En 2 Timoteo 2:22 se habla de "los deseos que acompañan a la juventud". Entre otros están la necesidad de ser aceptado y la de tener una identidad propia. Estos deseos no son malos en si mismos, pero si no los controlas, pueden hacerte más difícil el camino
Hay que reconocer que estos tres factores pueden ejercer presión, pero no tienen por qué dominarte.
¿Qué te ayudará a no caer?
En primer lugar, identifica cuál es tu mayor tentación, si sabes cuándo se te puede presentar una tentación, te será más fácil evitarla, si tu problema es la pornografía no te quedes mucho tiempo a solas en tu cuarto, trata la manera de identificar esas áreas que te traen debilidad y córtalas.
Prepárate
Cuando Jesucristo "fue tentado por Satanás, rechazó al instante todas sus propuestas (Marcos 1:13). ¿Qué lo ayudó? Haberse resuelto de antemano a obedecer a su Padre en todo momento ( Juan 8:28,29). Jesús hablaba en serio cuando dijo: "he bajado del cielo para hacer , no la voluntad mía, sino la voluntad del que me ha enviado" (Juan 6:38)
Siempre recuerda que, cuando cedes a las tentaciones te conviertes en esclavo de tus deseos (Tito 3:3). ¿Te parece que ganarás algo si estos te controlan? Demuestra que eres maduro siendo tú el que los controle (Colosenses 3:5). Y una última sugerencia: pídele a DIOS que te dé fuerzas para seguir resistiendo las tentaciones (Mateo 6:13)
¿Y SI YA CAÍ EN TENTACIÓN?
No eres un super humano que aguanta todo tipo de tentación, no juegues con fuego, reconoce que en ciertas áreas de tu vida eres débil y que tus fuerzas no son lo suficientemente buenas para hacerle frente, escapa y huye de toda tentación, los brazos de Dios estarán siempre para ti, caigas o no caigas su amor siempre te restaurara y te pondrá donde debes estar, en sus brazos.
No sigas prestando tu odio a la voz de quien únicamente quiere matarte, robarte y destruirte (diablo) (Juan 10:10), la misericordia y perdón de Dios no es escaso y esta disponible para todo aquel que reconoce que se ha equivocado y que lo necesita en su vida
Eres un hijo e hija de Dios, si vales mucho y tienes a un Padre que quiere lo mejor para ti, escucha su voz y de esa manera podrás caminar en lo que él quiere.
¡Animo!
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