DE LAS TUMBAS NACEN NUEVOS JARDINES

No se puede escribir desde experiencias ajenas, todos tenemos situaciones que serían difíciles de contar desde terceras personas, hoy quiero contarte mi experiencia de lo que se siente estar en una tumba estando vivo, como el tiempo realmente te pasa como una cinta de video corriendo en todo lo que avanzaste, lograste y pudo a ver continuado, si después de leer este blog lo único que sientes es sentarte a meditar en lo que hoy estás haciendo y deseas arreglar, he logrado mi cometido.


UN MUERTO NO LEVANTA A OTRO MUERTO

Con tan solo el hecho de escuchar la palabra tumba o muerte nos genera un cierto tipo de incomodidad y temor, no somos personas que amemos este tipo de palabras cortas con significados profundos, no estamos creados ni capacitados para convivir con algo que ya no funciona o que ya está muerto, solemos depositar lo inservible en su lugar y solemos reemplazarlo con algo nuevo y lleno de vida.

Las rosas que muchas veces hemos regalado o utilizamos para adornar nos inspiran belleza y una etapa de estabilidad emocional, pero realmente están muertas, su etapa de belleza y olor son temporales y escasos que se convertirán prontamente a muerte,  marchitarán y su olor se transformará en nada, tal pareciera que muchas veces somos como la rosa, pareciera que nuestro olor y nuestro esplendor contagia a otros y llena de alegría pero prontamente moriremos puesto que estamos desconectados de la fuente de la vida.

La muerte es uno de los temores principales del ser humano, en esta época de covid-19 solemos notarlo y tomarlo muy en cuenta, tomamos todas las medidas como prudencia u obediencia, pero en realidad lo que hay es temor a morir, pero ¿Qué tal si ya estamos muertos? Algunos podemos llevar años de muerte aun estando vivos, si tuviéramos un registro como las tumbas podríamos ver a personas incluyéndome con fecha de más de 10 años o tal vez más recientes.


IDENTIFICANDO LO MUERTO

Podemos identificar áreas muertas por el olor que genera o la utilidad viva que han tenido, una perdida emocional es muerte, una infidelidad es muerte, las malas decisiones son muerte, fracasos, culpa, pasiones desbordadas, deudas, rechazos, maltratos, parecieran haber sepultado nuestros deseos de vivir.

Una crítica pudo haber matado nuestra identidad, una infidelidad sepultó nuestra confianza en el amor y en la felicidad que podemos tener a través de él, una mala decisión pudo a ver matado y sepultado nuestros sueños y seguramente todos tendremos listas más grandes.

El gran problema es que muchas veces como humanos solemos buscar un culpable a todo lo malo que nos pasa, pero cuando es algo bueno solemos presumir nuestros créditos y resaltar nuestro nombre, ¿Por qué de lo malo no? Al no encontrar un culpable humano a lo que nos pasa solemos siempre a culpar a Dios, miles de veces Dios ha pagado platos rotos de las decisiones que nosotros tomamos, luego las circunstancias nos hacen ver a Dios como el villano, pero qué tal si no lo es, qué tal si nos detenemos y vemos qué es lo que estamos haciendo.

“Si sembramos semillas muertas cosecharemos muerte”


DIOS AMA LO MUERTO

Dios aun recibiendo toda la culpa de nuestras propias decisiones conoce hasta el más profundo secreto y el peor de nuestros fracasos y aún con todo eso decide quedarse con nosotros, Dios ama lo muerto, a Dios no le sorprende la muerte puesto la venció y la conoció en carne propia, Dios promete que ni la muerte nos separará de su amor (Romanos 8:35-39).

“Solo Dios nos trae a la vida estando vivos”

 

Un muerto no puede levantar a otro muerto, solo Dios puede hacerlo y darle vida a cada una de las cosas que están sepultadas incluyéndonos a nosotros mismos. Solo Dios puede cambiar nuestro lamento en danza (Salmos 30:11), de las cenizas darnos vida, cambia la angustia por alegría, gozo en lugar de luto (Isaías 61:3), cambia la maldición por bendición (Deuteronomio 23:5) y da vida a los huesos secos (Ezequiel 37:1-14).

Volver a Dios es volver a la vida por Él somos y en Él somos, Dios está deseoso de darle vida a lo que has dado o han dado por muerto y refrescarnos con su presencia día con día.

¡De las ruinas y tumbas nacen nuevos jardines!

Si tu vida espiritual se había apagado o había estado muerta, así como la mía esta palabra también es para ti.

“LA GLORIA POSTRERA DE ESTA CASA SERÁ MAYOR QUE LA PRIMERA”

 

¡Ánimo!

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

MERECES UN AMOR SANO

RENDIRME O CONTINUAR

YA NO ME ATRAE LA IDEA DE SER CRISTIANO